Una invitación semanal a darse un espacio para leer un trozo del evangelio y compartir una reflexión sencilla a partir de nuestras experiencias de la vida diaria.
Caminando Juntos
Cartillas de Reflexión
Un espacio abierto e interactivo, que pretende enriquecer a un número creciente de personas, especialmente quienes buscan respuestas para sus inquietudes espirituales.
07 Jun 20
Marcos 12, 18-27
«No es Dios de muertos, sino de vivos»
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús saduceos, de los que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron: Maestro, Moisés nos dejó escrito: «Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano» Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; ninguno de los siete dejó hijos. Por último, murió la mujer.
Cuando llegue la resurrección y vuelvan a la vida, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella.
Jesús les respondió: Estáis equivocados, porque no entendéis la Escritura ni el poder de Dios. Cuando resuciten, ni los hombres ni las mujeres se casarán; serán como ángeles del cielo.
Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: «Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, ¿el Dios de Jacob»? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados.
Juan, llamado Marcos, en “Hechos de los Apóstoles”, aparece muy activo en la Iglesia que nace después de Pentecostés. El relato cuenta que él y su madre María participaban en las primeras comunidades cristianas. A su casa acude Pedro, cuando es liberado de la cárcel a donde Herodes le había condenado. Con Juan, ambos, gobiernan la Iglesia, son tiempos difíciles, la represión de Herodes. El asesinato de Santiago, un fuerte rechazo de los judíos más tradicionalistas: fariseos y saduceos. Agregado a ello, ¿qué hacer con los nuevos adherentes? piden acceder al Bautismo y conocer a este Jesús. No solo son judíos, también son de Roma y Grecia. Apertura y expansión…obliga a una catequesis, crear nuevos servicios y liderazgos (diáconos). Pedro y Juan, reciben noticias de Antioquía. Marcos aparece en escena, allí le envían, para apoyar a Pablo y Bernabé, en la misión entre los gentiles, toda el Asia, Grecia y Roma. Viaja con ellos, Antioquia marca una etapa importante del desarrollo de la Iglesia,” fue allí donde por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de cristianos”. Su Evangelio se va elaborando del trabajo pastoral con las primeras comunidades, en terreno. Él es un “todo terreno”, quiere mostrar a Jesucristo, actuando, escribe lo que vio para que la gente se enamore de Él, le crea…y se ponga en marcha. No quiere narrar todo, es breve, directo. Cubre los vacíos de Mateo y Lucas, toma de ambos lo que considera importante. Tiene mucho del discurso de Pedro y Pablo, lo que vio y escuchó de su actuar pastoral. Evangelizó en Alejandría, allí murió mártir.
Los saduceos, son un grupo poderoso en la Jerarquía judía. De ellos se elegían a los Sumos Sacerdotes. Tienen mayor peso intelectual y poder que los fariseos. Jesús los desenmascara…” raza de víboras”. Ellos son los que ordenan cárcel, para Pedro y Juan. Pablo, los anula provocando un debate interno: no creían en la resurrección ni en los ángeles. La respuesta de Jesús es contundente…” Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos” Lean las Escrituras y no limiten/achiquen el Poder de Dios”. No sabemos cómo será el futuro del mundo y de la raza humana. “el ojo no ha visto; ni el oído, oído, y nadie, ha imaginado lo que Dios ha preparado para los que lo aman” Precisamente, a eso vino el Señor…” He venido para que tengan vida …y Vida, en abundancia”. “Yo vivo y vosotros viviréis”. Achicamos a Dios. Somos, y ahora, más, con la Pandemia y antes con el estallido…como los Apóstoles en la barca, con una tempestad de fondo… ¡sálvanos que perecemos! “Dónde está vuestra Fe” les gritó Jesús. Hace poco me llamó la atención, leer escrito en una muralla, cerca de una Iglesia que había sido quemada y saqueada… ¡Dónde está Dios! ¿El escrito me suena a lamento, a un grito …dónde lo tienen…por qué no aparece…por qué no dice o… hace algo? En el fondo gritos y llamados por un mundo y una Iglesia…como Dios manda.
Muy interesante y desafiante lo que escribiste. A mi me preocupan los pueblos que han recibido el cristianiñsmo impuesto, con la cruz y la espada. El mundo era tan pequeño para los primeros cristianos. Y san Pablo que no conoció a Jesús importa categorías grecorromanas. Pero es una belleza lo que escribes. Entender esa Asia Menor de su tiempo. Gracias